¿Cómo funciona el Reiki? ¿Para qué sirve el Reiki?
¿Has oído hablar del Reiki? Esta palabra de sonoridad dulce designa un método de sanación energética japonés mediante la imposición de manos. Fundado por Mikao Usui a principios del siglo XX, el Reiki ha cruzado desde entonces las fronteras para integrarse en las prácticas de bienestar en Occidente. Entonces, ¿qué se esconde detrás de esta práctica ancestral? Permíteme explicarte cómo funciona el Reiki.

El Reiki: una energía sutil para un bienestar profundo
Imagínate una corriente de energía invisible, un poco como las ondas de radio. El practicante de Reiki canaliza esta energía universal para transmitirla a otra persona, incluso a un animal o una planta. ¿El objetivo? Aumentar el bienestar, fortalecer la salud o estimular los procesos de curación natural. ¿Bastante seductor, no?
Esta energía, aunque sutil, se dirige instintivamente hacia las regiones del cuerpo que más la necesitan, aportando consigo un soplo de vitalidad y calma. Entonces, ¿a dónde van las manos del practicante? Se posan donde la intuición lo conduce o simplemente donde el cliente lo desea.
Los numerosos beneficios del Reiki
Recibir sesiones de Reiki regularmente tiene varios efectos positivos. Más allá de la mejora de la salud, se nota una tranquilidad de la mente, un aumento de la vitalidad y un resplandor interior renovado. ¿Quién no ha soñado con eliminar tensiones y dolores para dar paso a un sentimiento de paz interior?
El Reiki se basa en una energía universal. Esto explica la profunda relajación mental y física que se siente durante las sesiones. Es fascinante constatar que el simple contacto —o incluso la ausencia de contacto directo— puede aportar tanto bienestar.
Los chakras en el corazón del proceso Reiki
En Reiki, la energía no solo se dirige hacia las partes dolorosas, sino también hacia los chakras, esos famosos centros energéticos del cuerpo. La mitología india habla de 88,000 chakras, pero para simplificar, centrémonos en los siete principales. Cada uno está vinculado a partes específicas del cuerpo, órganos e incluso emociones. Recibir Reiki en un chakra equivale a nutrir con energía los órganos correspondientes.
Un enfoque global del bienestar
El Reiki no aborda solo los síntomas. Ataca las raíces mismas de los desequilibrios, actuando en los niveles físico, energético, emocional y mental. En lugar de tratar una enfermedad o trastorno aislado, el Reiki contempla a la persona en su conjunto. Esto promete una armonía interior total.
Ética y consentimiento en el Reiki
Por supuesto, ninguna práctica de sanación energética debe realizarse sin el consentimiento informado del receptor. En caso de transmisión de energía a distancia, el respeto a la voluntad de la persona involucrada es aún más crucial. Esta ética garantiza una confianza y una eficacia máximas.
Finalmente, ¿quién no ha tenido ganas de dejarse mimar y tomar un momento para sí mismo? Si te interesa descubrir el Reiki, ¿por qué no concertar una cita para una sesión? Podrías sorprenderte agradablemente por el impacto profundo y beneficioso de esta energía japonesa milenaria.








